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Hogar Del Menores

Hogar Del Menores

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Colonia & Triunvirato, B1754 Villa Luzuriaga, Provincia de Buenos Aires, Argentina
6.4 (149 reseñas)

Un Monumento al Abandono con un Pasado Inquietante

Ubicado en la intersección de las calles Colonia y Triunvirato, en Villa Luzuriaga, se erige una estructura que evoca sentimientos encontrados: el "Hogar Del Menores". A pesar de que su ficha en línea lo cataloga como "OPERACIONAL" y "Abierto 24 horas", la realidad que narran tanto exresidentes como vecinos, y que confirman múltiples informes, es la de un coloso arquitectónico en ruinas, abandonado a su suerte desde hace más de quince años. Su historia es una compleja mezcla de grandeza edilicia, un propósito social controversial y un presente marcado por el deterioro y la incertidumbre.

Es fundamental aclarar una confusión inicial: este lugar no es ni ha sido recientemente un geriátrico. Su historia está ligada a la de un orfanato, conocido formalmente como Hogar de Menores y Lactantes Martín Coronado. La discrepancia entre su estado real y su estatus online es el primer indicio de una larga historia de negligencia, no solo física, sino también administrativa.

La Grandeza Arquitectónica que Perdura entre las Ruinas

Quienes conocieron el edificio en su apogeo o quienes hoy se aventuran a observar su esqueleto, coinciden en un punto: su magnificencia. Descrito como el casco de una gran estancia de más de un siglo de antigüedad, el edificio es un testimonio de una época de esplendor. Los relatos hablan de detalles que hoy parecen fuera de lugar en medio de la desolación: escaleras de ingreso de mármol de Carrara, pisos de pinotea de listones largos y robustos, y un hall de entrada con mosaicos que formaban dibujos de gran belleza. La estructura, con una gran cantidad de habitaciones y un subsuelo diseñado para el personal de servicio, fue concebida con una escala y una calidad que la convierten en una pieza de alto valor patrimonial. Los grandes eucaliptos que aún sobreviven en su perímetro marcan lo que alguna vez fueron las majestuosas entradas a la propiedad, un recuerdo vivo de su pasado imponente.

Un Legado de Denuncias y un Cierre Polémico

La belleza de su arquitectura contrasta de forma dramática con las oscuras historias que emanan de su interior. El propósito del hogar era albergar a niños en situaciones vulnerables, muchos de ellos separados de sus familias por órdenes judiciales. Sin embargo, testimonios como el de una visitante en la década de los 90 pintan un cuadro desolador, hablando de un "hogar de terror". Dicho relato, junto a otros que han circulado a lo largo de los años, incluye graves acusaciones de abusos perpetrados por parte del personal hacia los niños residentes. Estas denuncias habrían culminado con el cierre de la institución, dejando tras de sí un historial de sufrimiento que aún hoy ensombrece la memoria del lugar.

Este pasado problemático es un factor crucial que no puede ser ignorado. Para cualquier familia que esté en la búsqueda de una institución de cuidado, ya sea un centro infantil o una residencia para mayores, la historia de este hogar sirve como una dura lección sobre la importancia de la supervisión, la transparencia y la calidad humana del personal. La seguridad y el bienestar de los residentes deben ser la máxima prioridad, y un historial de abusos, por antiguo que sea, es una mancha indeleble.

El Limbo Administrativo y el Deterioro Actual

El estado de abandono del edificio se ve agravado por una peculiar situación jurisdiccional. Aunque geográficamente se encuentra en el partido de La Matanza, su administración ha correspondido históricamente al municipio de Morón. Esta dualidad ha creado un vacío de responsabilidad que, según los vecinos, ha resultado en que ninguna de las dos gestiones se haga cargo de su mantenimiento o futuro. El resultado es visible: el edificio ha sido vandalizado, saqueado y ha sufrido al menos tres incendios intencionales en un corto período durante 2022, que han acelerado su destrucción. Los residentes de la zona han expresado su preocupación por la inseguridad que genera el predio abandonado y han propuesto, sin éxito, convertirlo en un espacio comunitario, como una biblioteca o un centro cultural.

La situación actual del ex hogar es un claro ejemplo de fracaso institucional. Para quienes buscan un servicio de cuidado de adultos mayores, este escenario subraya la necesidad de investigar no solo la gestión interna de un hogar de ancianos, sino también su estabilidad administrativa y legal. Un establecimiento atrapado en disputas burocráticas es un foco de riesgo potencial para la continuidad y la calidad del servicio.

Lecciones para la Elección de un Centro de Cuidado de la Tercera Edad

Aunque el Hogar Del Menores nunca fue un geriátrico, su historia ofrece valiosas enseñanzas para quienes enfrentan la decisión de encontrar un lugar para un ser querido. ¿Qué se debe buscar en una institución para la atención a la tercera edad?

  • Transparencia y Referencias: Es vital buscar opiniones, visitar las instalaciones sin previo aviso si es posible, y hablar con residentes actuales y sus familias. Un pasado oscuro como el del Hogar Del Menores debería ser una bandera roja ineludible.
  • Calidad y Calidez del Personal: El equipo profesional es el corazón de cualquier residencia. Se debe evaluar no solo su capacitación técnica, sino también su empatía y trato humano, aspectos que presuntamente fallaron de manera catastrófica en el hogar de Villa Luzuriaga.
  • Estado de las Instalaciones: Un edificio bien mantenido, limpio y seguro es un requisito básico. El deterioro del Hogar Del Menores, incluso cuando estaba operativo según algunos relatos, es un signo de negligencia que afecta directamente la calidad de vida.
  • Estabilidad Administrativa: Conocer quién está a cargo, cuál es la situación legal del establecimiento y asegurarse de que no existan conflictos jurisdiccionales o administrativos que puedan poner en riesgo el futuro del servicio.

Final

El Hogar Del Menores de Villa Luzuriaga es hoy un fantasma. Un monumento a la desidia, un edificio con un valor arquitectónico innegable y una historia dolorosa que no debe ser olvidada. Su calificación online es un espejismo que no refleja su realidad de abandono. No es una opción viable para ningún servicio, y mucho menos un geriátrico. Su legado es, en cambio, una advertencia sobre la importancia de la debida diligencia, la supervisión y la humanidad en el cuidado de las personas más vulnerables, ya sean niños o ancianos.

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