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Residencia Geriátrica Los Abuelos

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Gral. Pirán 1450, B1640 Martínez, Provincia de Buenos Aires, Argentina
5.4 (18 reseñas)

Al considerar una opción para el cuidado de ancianos en la zona de Martínez, la Residencia Geriátrica Los Abuelos, ubicada en General Pirán 1450, presenta un panorama complejo y lleno de contrastes que merece un análisis detallado. Para las familias que se enfrentan a la delicada decisión de encontrar un geriátrico adecuado, es fundamental sopesar tanto los aspectos positivos como las serias advertencias que surgen de las experiencias de otros.

A primera vista, el establecimiento ofrece un entorno físico agradable. Según testimonios de familiares con experiencias a largo plazo, la residencia cuenta con espacios verdes bien cuidados, incluyendo un jardín en la parte trasera y otro en el frente, lo cual puede contribuir significativamente a la calidad de vida en la vejez de los residentes. La infraestructura general es descrita como adecuada y se destaca la accesibilidad para sillas de ruedas, un punto básico pero esencial. Además, la ubicación en una zona considerada "muy linda" de Martínez es un factor atractivo para muchas familias.

El Personal de Cuidado Directo: Un Punto a Favor

Un aspecto que recibe elogios recurrentes, incluso en medio de críticas severas hacia la gestión, es la calidad humana de una parte del personal. Las cuidadoras o asistentes que están en contacto directo y diario con los residentes son descritas en múltiples ocasiones como "muy amorosas" y "humanas". Este es, sin duda, uno de los pilares más importantes en la atención a la tercera edad, ya que el trato cálido y empático impacta directamente en el bienestar emocional de los mayores. Una familia, cuya suegra reside allí desde hace años, recalca esta cualidad del personal y la comunicación fluida con las dueñas, quienes aparentemente se muestran receptivas y responden con prontitud ante cualquier eventualidad.

Graves Alertas Sobre el Cuidado y la Gestión

Sin embargo, este punto positivo se ve ensombrecido por una serie de denuncias extremadamente preocupantes que apuntan a fallas sistémicas en el cuidado, la organización y la gestión del hogar de ancianos. Las experiencias negativas relatadas por varias familias pintan un cuadro alarmante que no puede ser ignorado.

Alegaciones de Negligencia y Falta de Comunicación

Una de las críticas más graves proviene de una familia que, tras un supuesto "período de adaptación" de 20 días durante el cual se les pidió no visitar a su abuela de 94 años, la encontraron en un estado deplorable. El testimonio detalla que la residente estaba sucia, con olor a orina, notablemente más delgada, y presentaba hematomas en el rostro y un corte en la cabeza. Para agravar la situación, el personal no ofreció ninguna explicación sobre las lesiones y admitió que la dentadura postiza de la anciana se había perdido desde el segundo día, un hecho que nunca fue comunicado a la familia. Este tipo de incidentes representa una bandera roja ineludible sobre los protocolos de supervisión y la transparencia del establecimiento.

Políticas Restrictivas y Trato a las Familias

Otro punto de fricción importante parece ser la política de la residencia hacia las visitas y la participación familiar. Una usuaria relató que fue recibida con sonrisas, pero la actitud cambió cuando visitaba a su padre a diario. Se le habría prohibido entrar a la habitación para ayudarlo a cambiarse, alegando "riesgo de contagio", y recibió comentarios inapropiados como que debía "cortar el cordón umbilical". Además, se implementaron normas que impedían las visitas durante los horarios de comida. Estas políticas, que limitan el contacto y la supervisión familiar, pueden generar desconfianza y preocupación sobre lo que ocurre a puertas cerradas.

Desorganización y Pérdida de Pertenencias

La desorganización es otro tema recurrente. Múltiples testimonios coinciden en la pérdida de objetos personales de los residentes. Se mencionan desde ropa y toallas hasta artículos más específicos como suplementos vitamínicos, una luz de noche, esponjas e incluso dentaduras postizas. Una familia descubrió que el armario de su padre contenía ropa de otra persona y tuvo que insistir repetidamente para recuperar una parte de sus pertenencias, aunque muchas nunca aparecieron. Esta falta de control sobre los bienes personales no solo implica una pérdida material, sino que también atenta contra la dignidad y el respeto que merece cada residente.

Aspectos Administrativos y Calidad de Vida

Más allá del cuidado directo, hay otros factores que generan serias dudas sobre el funcionamiento de esta residencia para mayores.

Alimentación y Actividades Recreativas

La calidad de vida dentro de un geriátrico no depende solo de la asistencia básica, sino también de la estimulación y el disfrute diario. En este sentido, la residencia parece fallar notablemente. La comida es descrita como "básica", mencionando platos como fideos con salsa o arroz con carne picada. Más preocupante aún es la afirmación categórica de que había "cero actividades para los residentes". La ausencia de un programa de terapia ocupacional, estimulación cognitiva o simplemente actividades recreativas es un déficit importante que puede llevar a la apatía y el deterioro anímico, como lo sugiere el comentario de un residente que encontraba el lugar "deprimente". Directorios del sector, sin embargo, listan servicios como musicoterapia y terapia ocupacional, creando una contradicción con la experiencia de los usuarios.

Cuestiones Financieras y de Entorno

En el plano administrativo, surgen también quejas significativas. Una experiencia particularmente negativa relata un cobro de 950.000 pesos por una estancia de menos de 24 horas, que terminó con la hospitalización y posterior fallecimiento de la residente. La familia denuncia que no hubo derecho a reclamo ni se les devolvió el dinero de artículos no utilizados, como pañales. Otra crítica apunta a la modalidad de pago, que en un momento era exclusivamente en efectivo, obligando a las familias a manejar grandes sumas de dinero, lo cual resulta engorroso y riesgoso. Finalmente, una queja proveniente de un vecino del lugar añade una perspectiva externa preocupante: menciona haber escuchado gritos de los residentes por las noches y percibir olores nauseabundos en días de calor, lo que podría indicar problemas de higiene o gestión de residuos.

Una Decisión que Requiere Máxima Precaución

La Residencia Geriátrica Los Abuelos de Martínez se presenta como una institución de dos caras. Por un lado, ofrece una estructura edilicia agradable con espacios verdes y cuenta con personal de cuidado directo que es percibido como afectuoso y humano. Por otro lado, enfrenta acusaciones muy serias de negligencia, falta de comunicación, desorganización con las pertenencias, políticas restrictivas hacia las familias, carencia de actividades y prácticas financieras cuestionables. La baja calificación general (2.7 estrellas sobre 10 reseñas) refleja el peso de estas experiencias negativas. Para cualquier familia que esté evaluando esta opción, es imperativo ejercer la máxima diligencia. Se recomienda realizar visitas sorpresa en diferentes horarios, solicitar hablar directamente con los residentes y otros familiares, y exigir por escrito todas las políticas del establecimiento, desde el régimen de visitas hasta los protocolos de actuación ante emergencias y las políticas de reembolso, antes de tomar una decisión final.

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