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Santa Emilia Residencia Geriátrica

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Diego Armando Maradona 399, B1824 Gerli, Provincia de Buenos Aires, Argentina
5.6 (26 reseñas)

Santa Emilia Residencia Geriátrica, ubicada en la calle Diego Armando Maradona 399 en Gerli, presenta un panorama complejo y polarizado para las familias que buscan un hogar de ancianos para sus seres queridos. Al analizar las experiencias compartidas por familiares de residentes, emerge una narrativa dual: por un lado, se destaca la calidad humana y la dedicación de una parte del personal de cuidado directo; por otro, surgen serias y recurrentes críticas hacia la gestión y la administración del centro, lo que obliga a una evaluación cuidadosa antes de tomar una decisión.

La Calidad del Cuidado Diario: Un Punto Fuerte a Considerar

Uno de los aspectos más valorados por algunos familiares es la atención que brindan las cuidadoras y el personal de planta. En testimonios detallados, se describe un ambiente donde los residentes son tratados con esmero y dedicación. Una experiencia positiva relata cómo los mayores se mantienen "impecables", perfumados y con atenciones personales que van más allá de lo básico, como ponerles talco en el calzado. Este nivel de detalle sugiere una vocación y un cariño genuino por parte del equipo de trabajo, un factor fundamental en el cuidado de ancianos.

La alimentación es otro punto fuertemente elogiado en las reseñas favorables. Se menciona específicamente la preparación de comida casera, con menús que incluyen platos como milanesas con puré de papas y zapallo, pizzas caseras y bizcochuelos. Esta descripción contrasta con la comida a menudo estandarizada de otras instituciones, sugiriendo que en Santa Emilia se pone un esfuerzo en ofrecer una dieta sabrosa y hogareña. Este enfoque en la nutrición y el placer de comer es un pilar importante para el bienestar en la atención a la tercera edad. La limpieza general de la residencia geriátrica también recibe una calificación alta en estas opiniones, describiendo las instalaciones como pulcras y bien mantenidas.

Estas reseñas nombran con aprecio a varias empleadas (Mariana, Sabrina, Mary, Ely, Rosa, entre otras), señalándolas como el verdadero valor del lugar. Este reconocimiento directo al personal de base es un indicador poderoso de que, a nivel de interacción diaria, los residentes pueden recibir un trato cáliente y profesional.

Señales de Alerta en la Gestión y Comunicación

A pesar de los puntos positivos mencionados, existe una contraparte preocupante que domina la calificación general del establecimiento. Múltiples testimonios señalan directamente a la dirección, incluyendo al Dr. Saba y su esposa, así como a un encargado llamado Alberto, como el principal punto de conflicto. Las críticas describen un trato que va desde la falta de empatía hasta la soberbia y la pedantería, tanto con los residentes como con sus familias. Una de las reseñas más antiguas, pero no por ello menos relevante, afirma haber presenciado actos de menoscabo y malos modos hacia las empleadas por parte de la dirección, lo que podría indicar un ambiente laboral tenso que, a largo plazo, puede afectar la calidad del servicio.

La comunicación parece ser otro talón de Aquiles. Una posible clienta reportó una experiencia inicial muy negativa al intentar contactar al geriátrico por WhatsApp, describiendo una respuesta fría, sin siquiera un saludo cordial. Este primer contacto, a menudo decisivo, dejó una impresión de desinterés que le hizo desistir de continuar con la consulta. Para las familias en un proceso tan sensible como es la búsqueda de geriátricos en Gerli, una comunicación poco empática desde el inicio puede ser una bandera roja insalvable.

Acusaciones Graves y Controversias

Más allá de las críticas sobre el trato y la comunicación, han surgido acusaciones más serias. Una de ellas, expresada por un familiar, es la sospecha de sobremedicación de los abuelos. Esta es una denuncia grave en el ámbito del cuidado de adultos mayores y, aunque se presenta como la opinión de un usuario, es un factor que genera una gran inquietud. Otra crítica apunta a la veracidad de las reseñas positivas, sugiriendo que podrían provenir de personas relacionadas con los dueños, dada la coincidencia de apellidos. Si bien esto es una conjetura de un usuario, alimenta un clima de desconfianza que el establecimiento debería abordar.

Estos comentarios negativos, provenientes de diferentes personas y en distintos momentos, dibujan un patrón de insatisfacción centrado casi exclusivamente en el estrato directivo de la residencia para adultos mayores, contrastando fuertemente con los elogios hacia las cuidadoras.

Infraestructura y Entorno Físico

En cuanto a las instalaciones, la información disponible indica que el lugar cuenta con acceso para sillas de ruedas, un requisito de accesibilidad fundamental. Sin embargo, incluso en una de las reseñas más positivas, se desliza una sugerencia de mejora. Se menciona la necesidad de acondicionar el patio exterior o crear un espacio en la terraza para que los residentes puedan realizar actividades físicas, caminar y disfrutar del aire libre en un área más amplia y adecuada. Esto sugiere que las zonas de esparcimiento al aire libre podrían ser limitadas o estar en mal estado, un aspecto importante para la calidad de vida y la movilidad de los residentes.

Un Balance Delicado

Evaluar Santa Emilia Residencia Geriátrica requiere sopesar elementos que parecen contradictorios. Por un lado, existe un equipo de cuidado directo que, según testimonios, es excepcional, humano y dedicado, capaz de brindar una atención de alta calidad en el día a día, incluyendo buena comida y limpieza. Por otro lado, pesan las numerosas y consistentes quejas sobre una dirección percibida como poco empática, de trato difícil y con acusaciones serias sobre sus prácticas. La elección de este geriátrico en zona sur dependerá de la capacidad de cada familia para navegar esta dualidad. Es imprescindible realizar visitas presenciales, solicitar hablar tanto con el personal de cuidado como con la dirección, y observar detenidamente la dinámica interna del lugar. Preguntar directamente sobre los protocolos médicos, las actividades recreativas y los canales de comunicación puede ayudar a aclarar algunas de las dudas planteadas por experiencias previas. La decisión final recaerá en determinar si la fortaleza de su personal de base puede compensar las profundas debilidades señaladas en su gestión.

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