Residencial Carlos Pellegrini
AtrásUbicado sobre la concurrida Avenida Pellegrini en Rosario, el Residencial Carlos Pellegrini se presenta como un establecimiento de salud moderno y bien equipado, destinado tanto a la rehabilitación como al cuidado permanente de adultos mayores. Sus instalaciones, visibles en diversas fotografías, proyectan una imagen de limpieza y profesionalismo, con espacios amplios y accesibles. Sin embargo, una mirada más profunda a las experiencias compartidas por familias de residentes revela una realidad alarmantemente distinta, marcada por una calificación general muy baja y una serie de testimonios que encienden serias alarmas.
A primera vista, el centro ofrece servicios integrales que incluyen internación, rehabilitación con terapias físicas, y un área específica de geriátricos con talleres y actividades recreativas. La promesa es la de un cuidado de ancianos profesional y personalizado, en un entorno que combina atención médica con el confort de un hogar. No obstante, las reseñas de quienes han contratado sus servicios pintan un cuadro de presunta negligencia, fallos administrativos y una desconexión preocupante entre lo prometido y lo efectivamente entregado.
Graves Cuestionamientos a la Atención Médica
El pilar fundamental de cualquier residencia para adultos mayores es la calidad de su atención sanitaria, y es precisamente en este punto donde Residencial Carlos Pellegrini enfrenta las acusaciones más severas. Varios relatos de familiares describen situaciones críticas que sugieren una falta de respuesta adecuada y oportuna por parte del personal médico.
Un caso particularmente grave, narrado por dos familiares distintos, detalla cómo una residente ingresó en estado de coma a la unidad de terapia intensiva de un sanatorio tras ser encontrada sin reacción en el geriátrico. Según sus testimonios, una médica a cargo demoró la decisión de trasladarla a pesar de su estado evidente, que posteriormente fue diagnosticado como una hiponatremia aguda. Este tipo de incidentes siembra una duda profunda sobre los protocolos de emergencia y la capacitación del personal para manejar crisis de salud.
Otro testimonio desgarrador es el de un hijo cuyo padre, internado para rehabilitación, contrajo COVID-19 en la institución y falleció. La familia alega que un "error administrativo" retrasó la aplicación de la tercera dosis de la vacuna, dejándolo vulnerable en un momento crítico. Estas experiencias, más que hechos aislados, configuran un patrón de quejas que apuntan a posibles fallas sistémicas en la atención médica para la tercera edad que ofrece el lugar.
La Calidad del Trato Humano y Profesional en Duda
Más allá de la competencia médica, el trato humano es esencial en el cuidado de ancianos. Las reseñas también señalan comportamientos poco profesionales por parte de algunos miembros del personal. Un testimonio describe un altercado público de una empleada con una conductora de Uber, donde la trabajadora del residencial habría proferido insultos y amenazas, proyectando una imagen de intolerancia y falta de respeto que resulta inquietante para quienes confían el bienestar de sus seres queridos a la institución.
Esta percepción de desinterés por el paciente y su familia se ve reforzada por otras experiencias, como la de un familiar que recibió una llamada de la administración para gestionar la devolución de una medicación apenas cuatro días después del fallecimiento de su madre. Este tipo de acciones son percibidas como una falta de empatía y un enfoque excesivamente centrado en lo administrativo y económico, en detrimento del soporte emocional que se espera de un hogar de ancianos.
Servicios de Rehabilitación y Gestión Administrativa
El Residencial Carlos Pellegrini también se promociona como un centro de rehabilitación para mayores. Sin embargo, algunas familias han expresado su decepción con este servicio. Un familiar relató que su padre, ingresado con fines de rehabilitación tras un infarto, pasaba los fines de semana "mirando el techo", sin acceso al gimnasio ni a terapias. Esto pone en tela de juicio la efectividad y la consistencia del programa de rehabilitación, un servicio clave para muchos de sus pacientes.
Los problemas no parecen limitarse al área médica o de cuidados, sino que se extienden a la gestión administrativa. Son recurrentes las quejas sobre la demora en el reintegro de pagos por días no utilizados y las dificultades para obtener la historia clínica de los pacientes, un documento esencial para el seguimiento médico y un derecho fundamental de las familias. Esta falta de transparencia y eficiencia administrativa agrava la desconfianza y la frustración de quienes ya enfrentan situaciones personales difíciles.
Una Fachada Atractiva con un Interior Preocupante
el Residencial Carlos Pellegrini presenta una dualidad marcada. Por un lado, una infraestructura que parece moderna y una ubicación estratégica. Por otro, un cúmulo de testimonios sumamente negativos y detallados que denuncian graves falencias en áreas críticas como la atención médica de emergencia, la calidad profesional y humana del personal, la consistencia de los servicios de rehabilitación y la eficiencia administrativa. Las acusaciones de negligencia en geriátricos son un tema recurrente y no pueden ser ignoradas.
Para las familias que buscan una residencia geriátrica en Rosario, la evaluación de este centro exige una cautela extrema. Es fundamental no basar la decisión únicamente en la apariencia de las instalaciones. Se recomienda realizar visitas exhaustivas, solicitar referencias directas, dialogar si es posible con residentes actuales y sus familias, y exigir claridad absoluta sobre los protocolos médicos, las credenciales del personal y los términos administrativos antes de tomar cualquier decisión. La salud y el bienestar de un ser querido son demasiado importantes como para dejarse llevar por una primera impresión que podría ocultar una realidad muy diferente y preocupante.