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Residencia Nuestra Señora de Luján

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Av. Larrazábal 451, C1408HED C1408HED, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
6.6 (22 reseñas)

La Residencia Nuestra Señora de Luján, ubicada en la Avenida Larrazábal 451 en el barrio de Liniers, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es uno de esos geriátricos que genera opiniones profundamente divididas. Para las familias que se encuentran en la difícil tarea de encontrar un hogar de ancianos adecuado, analizar las experiencias de otros se vuelve fundamental. Este centro, en particular, presenta un panorama complejo, con testimonios que van desde la gratitud por años de buen servicio hasta denuncias extremadamente graves sobre el cuidado y el trato recibido.

Una Perspectiva Positiva: Atención Profesional Sostenida

En medio de un mar de críticas, emerge un testimonio que ofrece una visión diferente. Una familia afirma haber tenido a su madre en la residencia durante cinco años, tiempo en el cual reportan haber recibido una buena atención general. Este relato destaca positivamente la calidad de la comida y la presencia constante de un equipo profesional compuesto por una médica clínica, un psiquiatra y una psicóloga. Según esta opinión, cada requerimiento o consulta fue atendido satisfactoriamente, lo que sugiere que, para algunos residentes, la institución ha logrado proveer un cuidado de personas mayores consistente y profesional a largo plazo.

Cuestionamientos Estructurales y de Personal

Sin embargo, incluso la evaluación más favorable no está exenta de críticas constructivas que señalan problemas importantes. La misma familia que elogia la atención médica menciona dos deficiencias significativas. En primer lugar, la falta de un ascensor en un edificio de dos plantas. Esta carencia es un obstáculo mayúsculo en cualquier residencia para ancianos, ya que compromete seriamente la movilidad, seguridad y autonomía de los residentes, especialmente aquellos con dificultades para desplazarse. En segundo lugar, se percibe que la cantidad de personal es insuficiente para cubrir adecuadamente las dos plantas, describiéndolos como "un poco justos". Esta observación sobre la posible falta de personal es un punto crítico, ya que puede ser la causa raíz de muchos de los problemas denunciados por otras familias.

Graves Denuncias sobre Negligencia y Maltrato

El contraste llega con una serie de testimonios profundamente negativos que pintan un cuadro alarmante. Varias familias han hecho públicas sus experiencias, denunciando situaciones que van más allá de una simple disconformidad con el servicio y que tocan aspectos críticos de la atención a la tercera edad.

Acusaciones de Sobremedicación y Deterioro de la Salud

Una de las acusaciones más recurrentes y preocupantes es la supuesta sobremedicación de los residentes. Un testimonio devastador afirma que su madre era "medicada de más, sin control", al punto de que "salió como una planta de ese lugar". Otra opinión refuerza esta idea, declarando que a su madre la "súper dopaban" y que, de no haber sido por su insistencia para derivarla a un hospital, "ahí se moría". Estas denuncias sobre el manejo de la medicación son extremadamente serias, ya que un uso indebido de fármacos puede provocar un deterioro cognitivo y físico acelerado, enmascarar otros problemas de salud y, en última instancia, poner en riesgo la vida del residente.

Negligencia, Caídas y Pérdida de Pertenencias

La negligencia es otro tema central en las críticas. Una usuaria, afiliada a PAMI, relata que su madre sufrió "cantidad de caídas por negligencia" que deterioraron su salud más que su propia enfermedad de Alzheimer. A esto se suma la frustración por la constante "desaparición" o rotura de prendas de vestir recién compradas, lo que genera desconfianza sobre la seguridad y el cuidado de las pertenencias de los residentes. Estas experiencias llevan a cuestionar la calidad humana, profesional y ética del personal que trabaja en el establecimiento, especialmente en lo que respecta a su convenio con PAMI.

Trato Hostil por Parte de la Dirección

El malestar no se limita al personal de cuidado directo, sino que se extiende a la dirección. Un relato detalla una experiencia muy negativa con el propietario, identificado como José Luis, a quien describe como "violento y que trata mal a los familiares". Esta familia asegura haber confirmado una vacante para su madre, para luego ser informada de manera "poco cordial" y sin explicaciones claras que el lugar ya no estaba disponible. Este tipo de trato genera una enorme angustia en familias que ya se encuentran en una situación vulnerable y pone en tela de juicio el respeto por los derechos de las personas mayores y sus familias, amparados por la Ley N° 27.360. Otra reseña menciona el "mal trato" de la encargada hacia un familiar durante una visita, sugiriendo un patrón de comportamiento inadecuado por parte de la gerencia.

Denuncia Penal y Alegaciones de Ocultamiento

La acusación más grave proviene de una familia que afirma haber realizado una denuncia penal por "moretones en el rostro" de su madre. Según su testimonio, la respuesta del geriátrico fue inventar una convulsión para justificar el traslado de la residente y posteriormente negarle el reingreso. Esta es una imputación de una gravedad extrema que implica no solo un posible abuso físico, sino también un intento de ocultamiento. Además, esta misma persona advierte que "las fotos no corresponden al geriátrico real", una seria advertencia para quienes evalúan el lugar basándose en su presentación online.

Una Decisión que Requiere Máxima Precaución

La Residencia Nuestra Señora de Luján se presenta como una opción con profundas contradicciones. Por un lado, existe un testimonio de satisfacción a largo plazo centrado en el equipo médico. Por otro, un volumen considerable de denuncias de una gravedad inusitada que abarcan negligencia, sobremedicación, maltrato verbal por parte de la dirección e incluso una denuncia penal por lesiones físicas. La falta de un ascensor y la posible escasez de personal son problemas estructurales que no pueden ser ignorados.

Para cualquier familia que considere este hogar geriátrico, es imperativo realizar una investigación exhaustiva y no tomar una decisión a la ligera. Se recomienda:

  • Realizar visitas presenciales sin previo aviso y en diferentes horarios para observar la dinámica real del lugar.
  • Solicitar hablar directamente con el equipo médico (clínica, psiquiatra, psicóloga) para evaluar su enfoque y disponibilidad.
  • Cuestionar directamente a la administración sobre las graves acusaciones públicas, la falta de ascensor y la ratio de personal por residente.
  • Intentar conversar con familiares de residentes actuales para obtener una perspectiva directa y actualizada.
  • Verificar la habilitación del establecimiento en los registros oficiales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La elección de una residencia para adultos mayores es una de las decisiones más importantes y delicadas. En el caso de Nuestra Señora de Luján, el peso de las denuncias negativas obliga a un nivel de escrutinio y precaución excepcionalmente alto.

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