Residencia geriatríca Manfredi Jesus
AtrásLa residencia geriátrica Manfredi Jesus, ubicada en la calle José Martí 985 en Merlo, se presenta como una opción para el cuidado de personas mayores que opera las 24 horas del día. Sin embargo, al analizar las experiencias de quienes han tenido familiares en el lugar, emerge un panorama profundamente contradictorio que exige un análisis cuidadoso por parte de cualquier familia que esté en la delicada tarea de elegir un geriátrico.
Una Visión Positiva: Actividades y Atención
Existe una perspectiva que describe al establecimiento de manera favorable. Según una de las opiniones, el hogar de ancianos ofrece un entorno estructurado y enriquecedor para sus residentes. Se mencionan específicamente la existencia de talleres recreativos y cognitivos, un aspecto fundamental para mantener la mente y el cuerpo activos durante la tercera edad. Esta misma fuente destaca positivamente el plan de alimentación, que consistiría en cuatro comidas diarias junto con sus respectivas colaciones, y describe al personal de asistencia como "muy amables y responsables". Además, se señala que el lugar cuenta con comodidades como calefacción y una ambientación adecuada, proyectando una imagen de un centro dedicado al bienestar y la atención a la tercera edad.
Serias Acusaciones y Puntos Críticos
En fuerte contraste con la visión anterior, una abrumadora mayoría de las reseñas y testimonios disponibles pintan una realidad alarmante. Múltiples familias han reportado una serie de problemas graves que abarcan desde la higiene y el cuidado básico hasta la atención médica y el trato del personal, generando una gran desconfianza sobre la calidad del servicio.
Higiene y Cuidados Fundamentales en Duda
Uno de los reclamos más recurrentes y preocupantes es la aparente falta de higiene en las instalaciones. Una denuncia particularmente grave describe la presencia de hormigueros detrás de las camas de los residentes. A esto se suman quejas sobre la falta de cuidados básicos, como la ausencia de ventiladores encendidos durante olas de calor extremo, con temperaturas de hasta 40 grados. Varios testimonios coinciden en la desaparición sistemática de pertenencias personales de los abuelos, como ropa y artículos de higiene, que eran reemplazados por prendas rotas o artículos usados con nombres de otros residentes. Este tipo de situaciones no solo representa una falta de respeto, sino que también genera dudas sobre los protocolos de limpieza y prevención de infecciones, un pilar en el cuidado de ancianos.
Negligencia Médica y Falta de Profesionalismo
Quizás las acusaciones más graves están relacionadas con la residencia de mayores con asistencia médica. Varios familiares afirman que sus seres queridos sufrieron un deterioro notable en su salud tras ingresar al lugar, culminando en múltiples hospitalizaciones. Se relata que, en los centros médicos externos, los doctores señalaban que los cuadros clínicos de los pacientes evidenciaban varios días de falta de atención. Una familia denunció un presunto caso de maltrato físico, afirmando haber encontrado a su padre con marcas en las manos, producto de haber sido atado por una enfermera. Estas narrativas se complementan con la percepción de que el lugar no cuenta con el personal capacitado ni en la cantidad necesaria para atender adecuadamente a todos los residentes, lo que pone en tela de juicio el profesionalismo del centro.
Comunicación y Trato Humano
La comunicación y el trato por parte del personal también son un foco de críticas severas. Se describe a las cuidadoras y al personal administrativo como personas "maleducadas, prepotentes y agresivas". Los familiares reportan haber recibido un trato hostil por teléfono, especialmente en situaciones de urgencia médica. Una queja específica indica que a las cuidadoras no se les permitiría hablar directamente con los familiares, creando una barrera de comunicación que impide un seguimiento adecuado del estado del residente. Además, la práctica de sentar a los abuelos en una galería exterior que da a la calle, calificada por algunos como una "exhibición", ha sido motivo de consternación tanto para familiares como para vecinos, al punto de que un transeúnte preocupado por la situación de los mayores bajo un calor intenso decidió llamar a la policía.
Un Panorama de Extremos
La Residencia Geriátrica Manfredi Jesus presenta dos caras opuestas. Por un lado, una visión que habla de talleres, buena alimentación y amabilidad. Por otro, un conjunto mucho más numeroso y detallado de testimonios que alertan sobre negligencia severa, falta de higiene, maltrato y un profundo déficit en la asistencia para mayores. La disparidad entre las opiniones, con denuncias tan graves y recurrentes a lo largo de los años, sugiere la necesidad imperiosa de una investigación exhaustiva por parte de cualquier familia interesada. Es fundamental realizar visitas presenciales sin previo aviso, intentar dialogar con residentes y otros familiares, y exigir respuestas claras y documentadas sobre protocolos de higiene, dotación de personal, planes de atención médica y políticas de comunicación antes de tomar una decisión tan importante.