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Residencia Geriatrica del Buen Ayre SRL()

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J D de Solís 3202, B1686 Hurlingham, Provincia de Buenos Aires, Argentina
8 (37 reseñas)

Ubicada en la localidad de Hurlingham, la Residencia Geriátrica del Buen Ayre SRL se presenta como una opción para el cuidado de personas mayores en la zona oeste de la Provincia de Buenos Aires. El establecimiento, situado en J D de Solís 3202, cuenta con una entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle de infraestructura importante para potenciales residentes con movilidad reducida. Las imágenes disponibles del lugar muestran una construcción de estilo residencial, con espacios verdes que sugieren un entorno tranquilo y hogareño.

Una Mirada a los Servicios y la Atención

De acuerdo con la información disponible, la residencia ofrece una gama de servicios para la tercera edad que incluye alojamiento, alimentación supervisada, y asistencia en tareas cotidianas. La promesa es la de un cuidado integral, con un equipo de profesionales que, en teoría, se dedica a garantizar el bienestar físico y emocional de los residentes. Sin embargo, la percepción sobre la calidad y la ejecución de estos servicios varía drásticamente según la fuente y, sobre todo, la fecha de la experiencia compartida.

Opiniones a lo Largo del Tiempo: Un Panorama de Contrastes

Al analizar las valoraciones de las familias, emerge un cuadro complejo y polarizado. Por un lado, existen testimonios antiguos, de hace más de cinco años, que describen una experiencia muy positiva. Una opinión destacaba la "calidez humana" del personal, la higiene del lugar, la alimentación personalizada y una atención constante, llegando a calificar el precio como "súper accesible". Otra reseña de la misma época describe el hogar de ancianos como "básico pero limpio", confirmando que su familiar recibía una buena atención. Estas valoraciones pasadas pintan la imagen de un lugar recomendable y confiable.

No obstante, las experiencias más recientes, compartidas en los últimos dos años, ofrecen una perspectiva radicalmente opuesta y alarmante. Estas reseñas levantan serias banderas rojas sobre aspectos críticos del cuidado geriátrico. Una familia relata un evento gravísimo: una residente sufrió una caída que resultó en fracturas de muñeca y cadera, presuntamente debido a un cambio en su medicación decidido internamente por el personal del geriátrico. El testimonio va más allá del accidente, describiendo un trato insensible y poco empático por parte del personal tras el fallecimiento de su familiar, sintiéndose tratados como "un número y un cliente menos".

Otro relato reciente es igualmente preocupante. Una nieta denuncia un deterioro notable en la salud de su abuela durante los tres meses que residió allí. Menciona serias deficiencias en la higiene en residencias de mayores, como la falta de limpieza personal y corte de uñas, servicios que, según afirma, se pagaban aparte. También señala problemas con la gestión de las pertenencias, como la ropa, y un sistema de visitas restrictivo y con largas esperas. El punto más crítico de su denuncia es el descubrimiento de una herida no tratada al cambiar a su abuela de institución, lo que derivó en una hospitalización y posterior fallecimiento. La familia califica al personal de "irresponsable", vinculando directamente la falta de cuidados con el desenlace.

Comunicación y Gestión: Puntos Críticos

La comunicación entre la residencia y las familias parece ser otro punto débil. Además de la falta de empatía reportada en los momentos más difíciles, una usuaria más reciente intentó contactar al establecimiento sin éxito, ya que la llamada al número publicado se cortaba. Este tipo de fallos en la comunicación puede generar una gran ansiedad en las familias que necesitan información sobre el estado de sus seres queridos.

La disparidad tan marcada entre las opiniones antiguas y las recientes sugiere un posible declive en la calidad del servicio y la gestión del geriátrico en Hurlingham. Mientras que en el pasado pudo haber sido un lugar destacado por su calidez y buen trato, los testimonios actuales plantean dudas significativas sobre la atención médica para adultos mayores, los protocolos de seguridad y la calidad humana del equipo a cargo.

Consideraciones Finales para las Familias

La elección de una residencia para adultos mayores es una de las decisiones más importantes y delicadas que una familia puede tomar. En el caso de la Residencia Geriátrica del Buen Ayre, la información disponible obliga a un análisis exhaustivo y cauteloso. Los puntos positivos, como la accesibilidad física y las reseñas favorables del pasado, se ven ensombrecidos por las graves acusaciones recientes sobre negligencia y maltrato.

Para cualquier familia que considere esta institución, es imperativo realizar una investigación profunda. Se recomienda encarecidamente:

  • Realizar visitas presenciales sin previo aviso, si es posible, para observar el ambiente real y la interacción entre el personal y los residentes.
  • Solicitar información detallada sobre los protocolos de administración de medicamentos, planes de emergencia para caídas y la cualificación del personal de enfermería.
  • Preguntar específicamente sobre las políticas de comunicación con las familias y los procedimientos para reportar quejas o preocupaciones.
  • Intentar conversar con residentes actuales y sus familiares para obtener una perspectiva directa y actualizada sobre la calidad de vida en la vejez dentro de la institución.

En definitiva, la historia de valoraciones de este establecimiento muestra dos caras muy diferentes. La decisión de confiar el cuidado de un ser querido a esta residencia debe basarse en una verificación rigurosa de su estado y funcionamiento actual, y no únicamente en la reputación que pudo haber tenido en el pasado.

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