Hogar Nuestra Señora de Belén – Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús
AtrásEl Hogar Nuestra Señora de Belén, ubicado en la calle Gral. Martín Rodríguez al 678 en Ituzaingó, es una institución con una larga trayectoria en el cuidado de ancianos, gestionada por la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. Esta pertenencia a una orden religiosa con presencia internacional dedicada a la asistencia sanitaria y social define en gran medida su enfoque, que combina la atención profesional con un profundo sentido de vocación y servicio. Al analizar este establecimiento, surgen dos narrativas muy distintas: una, proveniente de las familias de los residentes, que es abrumadoramente positiva, y otra, un grave señalamiento externo que plantea interrogantes sobre la gestión de su infraestructura.
Atención Centrada en el Humanismo y el Afecto
La percepción general entre quienes han confiado a sus seres queridos a este hogar es de profunda gratitud y satisfacción. Los testimonios de familiares reflejan una constante: el trato respetuoso, dedicado y cariñoso que recibe cada residente. Familias como la de Adriana Mazitelli expresan su felicidad al ver a sus mayores tratados con dignidad, destacando no solo la dedicación del personal sino también el entorno físico del lugar. Este sentimiento es compartido por otros, como Horacio Del Bosco, quien tras el fallecimiento de su madre, agradeció públicamente al personal por su "enorme dedicación" y el "humanismo" que impregna la institución, asegurando que los últimos años de su madre estuvieron llenos de una gran calidad afectiva.
Estas opiniones resaltan un modelo de atención a la tercera edad que va más allá de la simple asistencia. Se habla de "mucho amor y devoción", como lo describe Liliana Barros, y de un cuidado que incluye contención emocional, cariño, mimos y abrazos. Este enfoque integral, que busca el bienestar físico y emocional, es uno de los pilares de la misión de las Hermanas Hospitalarias. Se menciona específicamente la calidad de la alimentación, con "alimentos de primera", un detalle no menor que contribuye a la percepción de excelencia en el servicio.
Un Entorno Privilegiado: La Importancia del Espacio Verde
Un factor diferencial que se reitera en múltiples comentarios y se confirma a través de las imágenes disponibles es su "hermoso parque". Para una residencia para mayores, contar con amplios espacios verdes accesibles es un valor añadido de incalculable valor. Este parque no es solo un adorno, sino un espacio vital que los residentes pueden disfrutar, ofreciendo un entorno tranquilo y estimulante que favorece la salud mental y física. La posibilidad de pasear al aire libre, tomar sol y estar en contacto con la naturaleza es fundamental para la calidad de vida, y posiciona a este establecimiento como uno de los geriátricos con parque más destacados de la zona.
Un Serio Conflicto Externo: La Denuncia Vecinal
En agudo contraste con la calidez y el cuidado que se describen puertas adentro, existe una grave denuncia pública realizada por una vecina, Nora Santiso. Esta acusación, que data de hace un par de años, describe una situación alarmante: el presunto vertido continuo de aguas servidas desde la institución hacia la vereda, a través de un caño. La denunciante detalla las consecuencias de este problema, que incluyen olor a materia fecal, la creación de un foco insalubre por el que deben transitar los peatones —mencionando el caso particular de su sobrino en silla de ruedas— y el riesgo estructural que supone el socavamiento del terreno bajo un poste de luz.
Lo más preocupante de esta reseña no es solo el problema de infraestructura en sí, sino la supuesta falta de respuesta y la actitud displicente por parte de la administración del hogar. Según la vecina, sus reclamos fueron recibidos con burlas y evasivas, atribuyendo la inacción a una negativa a costear el servicio de un camión atmosférico. Para dar más peso a su reclamo, afirma haber radicado una denuncia formal en la municipalidad bajo el número de trámite 4596. Este incidente, aunque no está directamente relacionado con la calidad del cuidado a los residentes, proyecta una sombra sobre la gestión administrativa y la responsabilidad comunitaria del geriátrico. Plantea dudas sobre el mantenimiento general de las instalaciones y la capacidad de la dirección para resolver conflictos de manera eficaz y respetuosa.
Evaluación Final: Un Balance Complejo
Al considerar el Hogar Nuestra Señora de Belén, los potenciales clientes se encuentran ante un panorama dual. Por un lado, la evidencia testimonial de múltiples familias apunta a un hogar de ancianos ejemplar en cuanto al trato humano, la calidad del cuidado y el entorno de vida que ofrece a sus residentes. La dedicación del personal, el enfoque afectivo y el magnífico parque son sus mayores fortalezas, creando una atmósfera de seguridad y bienestar que es, sin duda, lo más importante para quienes buscan un lugar para sus mayores.
Por otro lado, la denuncia sobre el manejo de sus efluentes es un punto rojo que no puede ser ignorado. Si bien es una sola opinión negativa frente a muchas positivas, su naturaleza —una denuncia formal sobre un problema de salud pública y seguridad— le otorga un peso considerable. Una familia interesada debería, quizás, indagar sobre la resolución de este conflicto y evaluar por sí misma el estado actual del mantenimiento de la infraestructura. La decisión final dependerá de ponderar la excelencia en el cuidado directo al residente frente a las dudas que pueda generar la gestión administrativa y su relación con el entorno. La institución, con décadas de servicio, parece ofrecer un cuidado excepcional, pero debe asegurar que su excelencia operativa se extienda a todos los aspectos de su funcionamiento, tanto internos como externos.