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HOGAR EL EDEN

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González Chavez 1505, B1714 Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires, Argentina
7.8 (28 reseñas)

Hogar El Edén, una residencia para mayores ubicada en González Chavez 1505, en la localidad de Ituzaingó, opera de forma ininterrumpida las 24 horas del día y cuenta con una entrada accesible para sillas de ruedas. Sin embargo, al analizar las experiencias de las familias que han confiado en sus servicios, emerge un panorama de opiniones radicalmente opuestas que exige un análisis detallado para quienes consideran este lugar como una opción para el cuidado de ancianos.

Opiniones sobre el Cuidado y la Atención al Residente

La percepción sobre la calidad del servicio en Hogar El Edén es notablemente polarizada. Por un lado, existen testimonios que describen el lugar como excelente. Una reseña de cinco estrellas destaca que los abuelos están muy bien cuidados, elogiando específicamente a la directora por ser "una genia" y "súper amable", y extendiendo el reconocimiento a todo el personal por su atención cordial. Otra opinión, aunque más moderada con tres estrellas, también rescata la figura de la encargada, calificándola de "excelente". Estos comentarios sugieren la presencia de un liderazgo positivo y una capacidad de atención que, para algunos, ha sido más que satisfactoria.

No obstante, estas valoraciones positivas se ven eclipsadas por una abrumadora cantidad de críticas negativas que dibujan una realidad completamente distinta y preocupante. La mayoría de las reseñas detallan graves deficiencias en múltiples áreas, generando serias dudas sobre la calidad de vida en la vejez que se ofrece en la institución.

Graves Acusaciones sobre Negligencia y Atención Médica

Uno de los puntos más críticos señalados por las familias es la supuesta negligencia en geriátricos. Un testimonio particularmente alarmante relata cómo un familiar, que ingresó pudiendo comunicarse y con movilidad, fue hospitalizado tres meses después en un estado deplorable: con desnutrición, neumonía, sarna y múltiples escaras (úlceras por presión). La misma familia denuncia que se le administraba medicación para la presión sin un control previo, llegando al hospital con una presión arterial peligrosamente baja. Afirman además que los insumos que ellos mismos proveían, como jarabes y cremas, no eran utilizados, y que la ropa de su ser querido olía intensamente a orina, describiendo la situación como un claro "abandono".

Otra reseña califica la gestión médica de "farsa", asegurando que personal no cualificado, como asistentes terapéuticas, realizaba tareas de enfermería, incluyendo la medición de azúcar en sangre, la aplicación de insulina y la toma de presión arterial con un dispositivo que, según afirman, estaba dañado. Se menciona a una doctora por su nombre, acusándola de medicar y diagnosticar sin realizar los análisis pertinentes. Un tercer testimonio es aún más trágico, relatando que su abuela desarrolló escaras y ampollas en menos de un mes de estadía, requirió una intervención quirúrgica y lamentablemente falleció días después. La investigación externa complementa este panorama con un artículo periodístico de 2020 que informa sobre la clausura preventiva del establecimiento por parte del municipio de Ituzaingó. El motivo fue una serie de irregularidades, incluyendo la muerte de un residente por Covid-19, superpoblación (albergaba a 30 personas cuando estaba habilitado para 18) y el ocultamiento de la situación a los familiares por parte del propietario.

Problemas de Personal y Condiciones de las Instalaciones

Un tema recurrente en las críticas es la falta de personal. Varias familias coinciden en que el hogar de ancianos está severamente subdotado. Se afirma que durante la noche solo queda una asistente para atender a aproximadamente 40 residentes, quien además debe ocuparse de la limpieza. Los fines de semana, la situación no parece mejorar, ya que el personal presente es descrito como poco resolutivo, obligando a las familias a esperar hasta el lunes para solucionar cualquier inconveniente. Esta escasez de personal se vincula directamente con la falta de supervisión, que habría provocado caídas de los residentes.

Las condiciones de higiene y las instalaciones también son objeto de duras críticas. Se denuncia que los baños a los residentes son muy esporádicos y que las instalaciones presentan roturas. Una familia mencionó que los pasillos son tan angostos que el personal de la ambulancia tuvo que "hacer malabares" para poder retirar a su abuela en una camilla. Además, se acusa al geriátrico de utilizar fotos publicitarias que no se corresponden con la realidad de las instalaciones, ocultando paredes sin revocar y otras deficiencias.

Bienestar Emocional y Transparencia Administrativa

La atención a la tercera edad no solo implica cuidados físicos, sino también emocionales. En este aspecto, Hogar El Edén también recibe críticas. Se menciona una total falta de actividades recreativas, lo que, según los familiares, contribuye al deterioro anímico y la depresión de los residentes. A esto se suman acusaciones de maltrato verbal y de dejar a los abuelos en sus camas durante días enteros.

En el plano administrativo, la falta de transparencia es otro punto conflictivo. Las reseñas hablan de un dueño que "nunca se presenta" y de la imposibilidad de obtener recibos de pago, generando incertidumbre sobre a quién se le está abonando. Se relatan también episodios de hurtos de pertenencias y comida de los residentes por parte del personal, y que, ante las quejas, la administración desestimaba las acusaciones atribuyéndolas a ideas de los propios abuelos.

para Futuros Clientes

La elección de un geriátrico es una de las decisiones más importantes y delicadas para una familia. En el caso de Hogar El Edén, la información disponible presenta un escenario complejo y lleno de contradicciones. Si bien existen menciones positivas aisladas, centradas principalmente en la figura de la encargada, el peso y la gravedad de las acusaciones negativas son considerables. Las denuncias de negligencia médica, falta de higiene, escasez de personal, maltrato y falta de transparencia administrativa, sumado al antecedente de una clausura municipal, son factores que no pueden ser ignorados.

Se recomienda a las familias que consideren esta institución proceder con extrema cautela. Es fundamental realizar visitas presenciales sin previo aviso, en diferentes horarios, para observar la dinámica real del lugar. Se aconseja solicitar información detallada sobre la ratio de personal por residente (especialmente en turnos nocturnos y fines de semana), las cualificaciones del equipo médico y de enfermería, los protocolos de higiene y el plan de actividades recreativas. Dialogar con residentes actuales y sus familiares, si es posible, podría ofrecer una perspectiva más clara y ayudar a tomar una decisión informada y segura para el bienestar de su ser querido.

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