Hogar de Ancianas Ntra Sra del Buen Viaje
AtrásEl Hogar de Ancianas Ntra Sra del Buen Viaje, ubicado en Balbastro 1381 en Ituzaingó, es una institución que genera opiniones profundamente divididas entre las familias que han requerido sus servicios. Al evaluar esta residencia para mayores, emerge un panorama complejo donde conviven aspectos muy valorados con denuncias de extrema gravedad, creando una dualidad que cualquier persona interesada debe analizar con detenimiento.
Uno de los atributos más destacados y consistentemente elogiados del lugar es su entorno físico. Las fotografías y testimonios de años anteriores describen un parque amplio y bien cuidado, un espacio verde que sin duda contribuye positivamente a la calidad de vida en la vejez. Este tipo de entorno es un factor diferencial importante para muchas familias, ya que ofrece a los residentes un lugar para el esparcimiento y el contacto con la naturaleza, algo fundamental para el bienestar anímico y físico. Además, la institución, al estar a cargo de una congregación religiosa y ofrecer servicios como misas semanales, puede representar un entorno de contención y familiaridad para residentes y familias con afinidad a la fe católica.
En este sentido, existen experiencias positivas documentadas. Algunas familias expresan una gratitud inmensa por el trato recibido, describiendo el lugar como excelente y destacando el cuidado y la calidez humana del personal. Estas opiniones, aunque a menudo breves, reflejan que para algunos, el cuidado de ancianos en este hogar ha cumplido e incluso superado sus expectativas. Reseñas de hace más de cinco años tienden a pintar una imagen de un lugar limpio, confortable y con un personal dedicado al bienestar de las "abuelas".
Focos de conflicto y denuncias graves
Sin embargo, en contraste con estas valoraciones positivas, aparecen relatos detallados y alarmantes que apuntan a serios problemas en la gestión y el cuidado dentro del geriátrico. Las críticas más recientes y severas se centran en aspectos que van desde la negligencia hasta presuntas malas prácticas médicas, dibujando una realidad muy diferente.
Una de las acusaciones más preocupantes es la administración de medicación psicotrópica, como Quetiapina y Clonazepam, sin prescripción médica ni consentimiento familiar. El testimonio de una familia relata haber encontrado evidencia de esto en el pastillero de su abuela, quien en solo 25 días de estadía presentó un deterioro severo, con signos de desnutrición, deshidratación y sedación excesiva. Este tipo de práctica, de ser cierta, constituye una falta gravísima que pone en riesgo directo la salud y la integridad de los residentes.
Problemas en la atención y falta de personal
Otro punto crítico señalado es la aparente falta de personal, que según una experiencia de una familia que tuvo a su madre allí por dos años, resultaba en que las residentes quedaban solas y sin supervisión en áreas comunes durante ciertos momentos del día. Esta misma fuente relata un incidente de suma gravedad: la incapacidad del personal de turno para manejar un tubo de oxígeno en una emergencia, dependiendo de una única empleada que sabía cómo hacerlo. La falta de capacitación en procedimientos médicos básicos es un indicador de riesgo inaceptable en cualquier centro de asistencia para adultos mayores.
Se menciona también una notable disminución en la calidad del servicio a lo largo del tiempo, vinculada a un cambio en la administración interna. Una experiencia a largo plazo describe cómo el hogar de abuelos funcionaba adecuadamente bajo la supervisión de una monja específica, pero que tras su partida, el nivel de atención decayó drásticamente. Esto sugiere una posible inestabilidad en la calidad del servicio, dependiendo de quién esté al mando en un momento dado.
La seguridad de las pertenencias y la respuesta de la dirección
Un tema recurrente y que genera gran desconfianza es el robo de pertenencias personales. Se han reportado faltantes de ropa, calzado, un reloj, anillos e incluso un bastón tras el fallecimiento de una residente. Lo más preocupante de esta situación no es solo el hecho en sí, sino la presunta respuesta de la encargada, quien, según el testimonio, admitió que estas cosas ocurrían pero se deslindó de toda responsabilidad. Esta falta de accountability por parte de la dirección frente a problemas serios como la seguridad y la atención médica (mencionando que la directora médica se encontraba de vacaciones y no había reemplazo) es una bandera roja para cualquier familia que busque un entorno seguro y confiable.
el Hogar de Ancianas Ntra Sra del Buen Viaje se presenta como una opción con dos caras muy distintas. Por un lado, ofrece un entorno físico privilegiado y cuenta con el respaldo de experiencias familiares positivas. Por otro, enfrenta acusaciones extremadamente serias sobre la atención a la tercera edad, que abarcan desde la negligencia y la falta de personal capacitado hasta presuntas malas prácticas médicas y robos. Para las familias que consideran este geriátrico, es imperativo realizar una investigación exhaustiva. Se recomienda visitar las instalaciones en diferentes horarios y sin previo aviso, solicitar ver los protocolos de medicación, preguntar específicamente sobre la dotación de personal por turno y las cualificaciones del mismo, y consultar sobre las políticas de seguridad para los bienes personales. Hablar directamente con residentes actuales y sus familiares podría ofrecer la perspectiva más clara y actualizada sobre la realidad de la institución.